Proyecto Malefic Time

LogoMaleficMalefic Time es una historia que nació en 1993. Desde su inicio han transcurrido veinte años en los que se ha ido gestando. Durante este tiempo, algunas imágenes junto a pequeños textos referentes a ella han ido apareciendo en varios libros, como por ejemplo Dead Moon que anuncia su llegada. Hasta desembocar en MALEFIC TIME, que la historia principal de aventuras en este universo la integran tres libros; APOCALYPSE, 110 KATANAS y AKELARRE.

El proyecto Malefic Time (www.malefictime.com) nos acerca a una sociedad que sufre una degradación extrema que la ha llevado a su colapso prácticamente total. Las estructuras se han debilitado o no existen. Han desaparecido desde un punto de vista social gobiernos, medios de comunicación, mercado y cohesión social. En términos bíblicos se vive el “Apocalipsis”. Este fin del mundo no se ha producido por una amenaza exterior, un cataclismo ni nada ajeno o incontrolable por la humanidad, sino que representa el fracaso del modelo de existencia humano. No obstante, existen unas fuerzas que han resurgido en este momento de caos y desolación, y que han convertido el planeta en su particular campo de batalla. Solares y Lunares tienen intereses concretos en el futuro inmediato de la sociedad humana, aparte de dirimir sus propias y ancestrales diferencias.

Es una historia que Allen “el Americano” ha traído de 2038. No todo puede encerrarse entre las páginas de un solo libro. Por ello, esta historia nos llevó en el primer libro APOCALYPSE a descubrir los años de supervivencia en una Nueva York sombría y oxidada, los encuentros y conversaciones con Shamash, a quien muchos creen el Arcángel Gabriel, y los ángulos perdidos en el viejo Egipto faraónico donde una princesa extranjera que reinó con el nombre de Nefertiti trajo una vieja y lejana tradición de culto ancestral a la corte del Nilo. En CODEX: APOCALYPSE se paseó por las claves que articulan el pasado y presente. Más tarde la historia nos ha conducido a Tokio, sus fantasmas y la secta lunar de 110 Katanas. Luego se nos descubrirá un París atormentado por supersticiones en AKELARRE. Aquel es también el dominio del Príncipe Caído Nergal.

Lo que nos espera no puede anticiparse en solo unas líneas. Hay que descubrirlo. Estos son los comienzos de las tres novelas pictóricas.

MALEFIC TIME: APOCALYPSE

A_Portada
El país era tan ruidoso como un toro que bramaba.
Los dioses crecían agitados y sin paz, (…)
Enlil también tuvo que escuchar el ruido (…)
El ruido de humanidad se ha hecho demasiado grande,
pierdo el sueño con los disturbios.
Dé la orden que la -surrupu- (enfermedad) estalle.

Atrahasis Poema Sumerio sobre la
Creación y el Diluvio. 2º milenio a. C. aprox.

Aquella mañana de Nueva York se cubría de una nube dorada que envolvía las siluetas de los colosos que aún se sostenían en pie, mostrándolos borrosos. Había poca actividad en unas calles antaño saturadas y frenéticas. Las pocas personas que se aventuraban al exterior lo hacían en grupos reducidos, siempre atentos y vigilantes a cualquier incidencia. El ser humano había cambiado en estos años de decadencia y castigo. Su instinto de supervivencia había hecho estragos no solo en su forma de vida, también en la moral y puritanismo con el que el mileno arrancó.

Lejos quedaba ya aquella sociedad, cima teórica de la evolución tecnológica del ser humano. Los medios de comunicación, las instituciones, la macroeconomía, la política, la sociedad de consumo y sus resortes no eran más que pasto del pasado. Solo una minoría escasa y temerosa mantenía como podía los mínimos vestigios de aquella forma de vida y sus usos. Se pasó de la teórica sociedad del bienestar a la del miedo irracional, a la obsesión por el anonimato, al terror del precio de la decadencia de un sistema capaz de devorarse a sí mismo. Nadie quiere saber de nadie. La subsistencia es lo único que importa.

Apocalypse_1Apocalypse_2

MALEFIC TIME: 110 KATANAS

KA_Portada
La gran limpieza.
Todos los dioses y Budas
amontonados en la hierba
***
Débiles
Esta noche de nieve
Las luces del palacio
***
Medita el mono
a lo largo de la noche
¿Cómo atrapar la Luna?

F. Masaoka Shiki

En una calle oscura de Tokio…
Túnicas rojas cubren cuerpos de mujer, pero no son mujeres. Se apiñan sobre cadáveres humanos. Los devoran. La sangre se despeña por sus bocas ávidas y por sus brazos que hurgan entrañas hasta los codos.
Una silueta alta, también de mujer, se aproxima a contraluz a través de una galería decorada con una extraña combinación de simbología oriental y céltica. Queda un momento observando la escena. Su voz es irritantemente aguda cuando les habla.

-¡Basta ya de llenar las tripas, glotonas insaciables! Llamamos demasiado la atención. Ella, la carne de Luna, ya está aqui.

Todas ellas se detienen y giran sus cabezas para mirarla. Sus cuerpos son pálidos, de miembros huesudos. Sus rostros blancos como la leche transparentan venas oscuras que se dibujan bajo su piel.

110_2 110_1

MALEFIC TIME: AKELARRE

PREPARACION_PORTADA
DÁIMON
Pensamiento creador
NO – MI – AD
Negación – Existo – Decido
ADMINO
Yo me guío

Cuevas de Zugarramurdi, 1606.

Es primavera y está anocheciendo. Tres figuras encapuchadas bajan por el estrecho sendero que conduce a la boca de la gran cueva. Caminan apresuradas y lanzan de cuando en cuando miradas inquietas a sus espaldas.

Llegan a un rincón de la gran sala central de la cueva. Allí encienden un pequeño fuego y descubren sus rostros. Hay terror en ellos. Son tres mujeres. Tres mujeres jóvenes y aterrorizadas porque saben que les buscan.

– No podemos volver a casa. Al menos en un tiempo.

– Puede que nunca. Saben que celebramos la estación fértil. Asistieron de todos los rincones, de muchos reinos. Demasiada gente, no hemos sabido ocultarlo. Temo lo peor.

– ¿Os han seguido?

– Espero que no.

Hay más mujeres allí. Mujeres retiradas en las montañas, acompañadas solo por su sabiduría de las plantas, de las palabras, de los hechizos. Mujeres a las que consultar o buscar curación. Mujeres que celebran rituales a la fertilidad, a la vida, a la naturaleza.

Huele a puchero en el fuego. Las recién llegadas se desprenden de sus mantos oscuros. Les sirven comida. Todo parece calmarse por un momento.

Son mujeres que practican las artes ancestrales, que saben percibir sucesos futuros a través del viento. Que conocen el lenguaje de los animales y hablan en dialectos desconocidos con las criaturas del bosque.

Mujeres cuya alma se llena de un pánico sin nombre cuando escuchan sonidos por los alrededores. Se oyen sonidos de partir de ramas. Apagan el fuego, se acurrucan entre ellas.

Son mujeres aterradas las que encuentran la turba que sella las entradas de la cueva. Son mujeres las que gritan cuando un batallón de manos las arranca del suelo. Son mujeres las que escuchan su sentencia de los labios de un fraile dominico.

—Brujas.

Akelarre

No hay juicio público para esas mujeres, ni plaza donde se alcen las hogueras. La justicia del hombre se ceba con ellas allí mismo. Humilladas, linchadas por un pueblo ciego. Allí mismo son abiertos sus vientres. Allí mismo son arrastradas dejando un reguero de sangre que empapa la tierra. «Por la liberación de vuestras almas inmortales» les advierten los frailes para justificar el acto. Morir para ser liberadas. Condenadas por la turba de las antorchas para no sufrir la condenación eterna. La crueldad como misericordia. Sangre para el caldero.

Mujeres, las que chillan. Mujeres, las que mueren. Mujeres, las que sacrifican
Mujeres son, trece, las que clavan en estacas a la entrada de la cueva.

Mujeres…